UN CAFÉ CON CELIA DE LA LLAVE

Este mes hacemos una entrevista un poco distinta a las demás, que debido a su extensión se ha decidido hacer un resumen general de la entrevista realizada a Celia de la Llave, vecina de Leganés y una de las primeras porteras del equipo femenino de fútbol.

Me dirijo a la entrevista sin saber bien qué preguntar, ¿qué se yo de futbol? Si ni siquiera tengo un equipo favorito, pero bueno, digo yo que algo bonito saldrá de esto.
Según me voy acercando, la veo llegar de lejos; elegante, puntual donde habíamos quedado, ahí estaba Celia de la Llave, la primera mujer portera del equipo de Leganés femenino hace 40 años.
Nos saludamos y entramos a tomar un café. Bueno Celia, ¿cuéntame qué tal todo?, ¿qué tal tu vida?, ¿qué tal la experiencia de ser portera en un equipo de fútbol hace tantos años?
Noto que me mira pensando en que le ha tocado la pardilla (con toda la razón del mundo) y me contesta tranquilamente… pues la vida va bien, la experiencia fue muy buena y el café aquí está muy rico.
Después de mirar un rato el café sin atreverme a soltar otra palabra y pensando si debía reconducir la entrevista o preguntar cuál era la marca del café, me decanto por lo primero y sigo preguntándole cómo le dio por el futbol en esa época de tanto machismo y control.
Creo que decir la palabra machismo fue como apretar un botón y la clave para empezar a hablar de vida, de verdaderas razones, de alegrías, libertades y amistad…etc. Vamos, de todo menos de futbol.
Celia me pregunta si me importa si llama a una amiga que también jugaba en el equipo y vive por aquí. Al rato aparece Milagros, después de darse un gran abrazo con Celia me saluda a mí, y decidimos seguir con la entrevista sobre cuando Celia y Milagros jugaban en el equipo femenino de futbol y cómo no, sobre el Leganés de ahora. La complicidad entre ambas era notable y el brillo en los ojos de volver a recordar cosas olvidadas hizo que perdiéramos la noción del tiempo, me encantaba el ritmo que iba cogiendo la entrevista.
También me cuentan que el actual centro de mayores y centro social Rosa de Luxemburgo era antes un colegio femenino y en una ocasión llego un señor que quería formar un equipo de futbol compuesto por mujeres. Celia y Milagros eran de las más jóvenes, 15 y 16 años respectivamente. Este señor venía de la cantera del Leganés y por eso le tomaron en serio. Celia era hija de un sindicalista de los de antes, de los que tenían que a veces esconderse, me dijo. Llevaba toda su vida educándose en la igualdad, en la democracia y en la libertad. Así que la idea de pertenecer a un equipo de futbol le pareció muy buena, Milagros pensaba igual y el resto de las chicas que lo formaron también veían más allá de hacer deporte, veían oportunidades y respeto.
Lo que más recuerdan son los entrenamientos, eran en los Frailes y tarde. Primero entrenaban los hombres claro, y a las 7 de la tarde se supone que terminaban ellas de entrenar, pero decían a sus padres que estaban hasta más tarde y así podían estar en algún kiosco tomando un refresco a horas que normalmente el resto de mujeres ya debía de llevar un rato en casa.
Disfrutaban de las competiciones con otros municipios por el mero hecho de poder viajar solas (algunas acompañadas del padre) y a la vez, se dieron cuenta de que eran buenas, de que ganaban. Reían y disfrutaban jugando. Los padres de algunas de ellas se enfadaban porque en los partidos hubiese tanta gente, casi tanta como en los partidos de los hombres, porque pensaban que la mayoría iba allí a verles las piernas.
Todo esto y mucho más, el tiempo juntas, la complicidad…etc. hacía que se sintieran vivas y con muchas ganas de hacer cosas, pero no las que les imponía la sociedad del momento, si no las que cada una quisiera, se sentían iguales, sin muros.
Increíblemente todos esos partidos y entrenamientos las ha marcado, no de manera deportiva, sus vidas son de personas que luchan por lo justo. Muchas estudiaron lo que quisieron, otras salieron sin miedo del armario, y otras, como Celia, se llaman así mismas yayaflautas y no recordamos una manifestación, concentración, desahucio que se le escape. Luchadora, madre, sindicalista y para mí personalmente, un placer entrevistarla y un ejemplo a seguir.

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